La impresión 3D también presente en la fabricación de coches eléctricos.

Ha sido con esta tecnología con la que el equipo del departamento de tecnología 3D, del Laboratorio Nacional de Oak Ridge, ha conseguido fabricar un alternador más pequeño y eficaz de lo habitual, que apenas pesa 2 kilos; algo imposible de conseguir siguiendo el proceso habitual de fabricación.

Está fabricado con carburo de silicio, un material mucho más resistente a las altas temperaturas que soporta esta pieza, y más eficaz que los materiales habituales semiconductores. Este nuevo transformador permite además colocar piezas que soportan menor temperatura junto a otras que alcanzan otras más elevadas, haciendo posible reducir su tamaño y evitando las pérdidas de energía eléctrica. “Con la tecnología 3D puedes fabricar piezas tan complejas como quieras, cualquier forma o agrupación de formas puede ser imaginado y fabricado”, dijo Madhu Chinthavali, que dirigió el proyecto. “Estamos muy ilusionados con los resultados de esta investigación”.

El equipo de investigadores tiene previsto utilizar un porcentaje mayor de partes fabricadas en 3-D en un nuevo alternador, que esperan que tenga cuatro veces la densidad de potencia de este prototipo, y la mitad del tamaño de las unidades comerciales actuales.

Fuente: www.ornl.gov