Kremer Museum, sede permanente pero sólo virtual

DESCRIPCIÓN DE LA INNOVACIÓN:
La Kremer Collection ha anunciado la creación del Kremer Museum, que tendrá una sede permanente, pero será en realidad virtual. Hasta ahora, las piezas auténticas de esta colección privada con 70 obras maestras de autores holandeses y flamencos del siglo XVII, podían verse en Amsterdam (Holanda) o en aquellas museos y galerías de todo el mundo a los que se hubieran prestado. Con el Kremer Museum, seguirá viajando por todo el mundo a través de la realidad virtual.

Portando unos cascos Vive de realidad virtual, el visitante es transportado a una galería virtual, diseñada para recordar a un museo físico, en la que puede ver las reproducciones de las obras, en alta resolución y con una iluminación perfecta, sobre una esfera celestial.

Para la creación de este museo virtual, se ha utilizado fotogrametría, una técnica que implica hacer miles de fotografías de cada pintura (entre 2.500 y 3.500), luego fusionadas en 3D para obtener réplicas casi idénticas de cada pieza de la colección. A estas se han añadido hologramas de expertos, incluido el propio George Kremer, que explican la historia y la importancia de ciertas piezas, en una especie de audiotour materializado. También es posible ver el reverso de las pinturas para comprobar las marcas de autenticidad.

Además, Kremer Museum ha lanzado una aplicación móvil, disponible en Google Play Store por 5,99 dólares, que permite recorrer la colección a cualquiera con un smartphone Android dotado con la plataforma Daydream y unas gafas de realidad virtual.

El responsable del diseño del museo ha sido el arquitecto Johan van Lierop, de origen holandés pero establecido en Nueva York. El director del nuevo museo es Joël Kremer, hijo del coleccionista y ex empleado de Google. También ha contado con la colaboración de la empresa Moyosa Media, especializada en realidad virtual. Joël fue quien convenció a su padre para introducir esta tecnología para mostrar la colección.

La Kremer Collection, que reúne 74 obras maestras holandesas y flamencas del siglo XVII, ha sido amasada por el matrimonio formado por George e Ilone Kremer desde 1994. Contiene piezas de Rembrandt, Abraham Bloemaert, Hendrick ter Brugghen, Gerrit Dou, Frans Hals, Meindert Hobbema, Gerrit van Honthorst, Pieter de Hooch, Jan Lievens, Paulus Moreelse, Michael Sweerts, Jan Baptist Weenix, y Emanuel de Witte, entre otros.

El Kremer Museum se ha unido además al programa TKC Mighty Masters y donará cascos Vive y teléfonos adaptados a escuelas seleccionadas para que disfruten de la colección. La primera ha sido en India.

Kremer quería que se siguiera viendo la colección, una de las más importantes en manos privadas, aumentar su alcance y visibilidad, pero no invertir tiempo y dinero en una sede convencional.

CUÁL ES LA NOVEDAD:
Los museos, hasta ahora, han introducido la realidad virtual en sus propias salas físicas, para ofrecer una experiencia más completa a sus visitantes. El Kremer Museum sale de una sede real para ofrecer la posibilidad de ver la colección sin necesidad de desplazarse a Holanda, y en unas condiciones ideales de iluminación y presentación, detalles que muchos amantes del arte valoran especialmente.

Cualquiera puede visitarlo, sin preocuparse de colas o de desplazarse a la ciudad donde se encuentre la colección.

Desde el punto de vista de los museos privados, supone una interesante novedad para sus propietarios: sin sede física, la inversión necesaria para crear un museo y mantenerlo —siempre muy elevada— es mucho menor. Para el arquitecto, diseñar un museo sin restricciones de normativa urbanística, técnica o de seguridad, es un “sueño” porque permite mucha mayor creatividad.

Otra innovación es el hecho de que el desarrollador de la experiencia no haya sido un profesional de videojuegos, sino un arquitecto.

RECOMENDACIONES
Estamos en la era de lo vivencial, donde la experiencia es lo más importante. Los espacios culturales están dispuestos a aprovechar todas las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías para mejorar la experiencia de sus visitantes.

En lo que podríamos llamar la tercera ola de la RV, las experiencias inmersivas y de RV de las instituciones culturales empiezan poco a poco a salir de las salas para llegar al público en el exterior, y quizás así atraerlo hacia ellas.

La incorporación de esta tecnología parece toda una oportunidad que comportará la apertura de nuevos caminos que algunos están empezando a explorar.

La RV empieza a significar para los museos una ventana de acceso y de oportunidad. Aunque la clave no será la tecnología, sino qué historia cuenten y cómo sea el relato.

PAGINA WEB
The Kremer Museum

COOLHUNTER:
Esta innovación ha sido detectada por Violeta González Bermúdez, @vioglez, Coolhunter en Coolhunting Community.


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